lunes, 4 de julio de 2011

Antisemitismo francés, luces y sombras (de Dreyfus a Strauss-Kahn)

04.07.11 | 19:38. Archivado en Acampada de Sol, golpe encubierto
¿Un nuevo "affaire" Drefyus -el caso Strauss Kahn- a escala esta vez del conjunto del planeta? Algunos nos lo olimos desde que estalló el escándalo hace ya dos meses (casi) y nuestro resuquemores parecen confirmarse ahora tras el giro espectacular que el jucicio contra este plítico socalista y (ex) presidente del FMI, de nacinalidad francesa y (notoria) ascendencia judía, habrá sufrido a finales de la semana pasada, como por el cambio de vientos en los medios y en la opinión publica de este y del otro lado del charco que están con siguiendo convertir al acusado en víctima inocente de acusaciones injustas y de linchamiento en los medios, por lo que la comparación con el caso del capitán Dreyfus no hace mas que precisarse.
Y tal vez sea oportuno un pequeño repaso de historia por cuenta del celebre "affaire" que conmocionó en profundidad la sociedad francesa de su tiempo y pasó a la posterioridad como sinónimo de error judicial (flagrante) y de manifestación de anti-semitismo no menos flagrante (e infamante) y de moraleja o recordatorio por lo tanto -a modo de exorcismo, y rezumante por todos los poros de moralina 'democrática)- de los viejos demonios (antisemitas), a tiempo y a destiempo (como escribió el apóstol)
El capitán Dreyfus de nacionalidad francesa y ascendencia (notoria) judía fue acusado a finales del siglo XIX de espionaje a favor de Alemania (Prusia entonces todavía) enemigo directo (e íntimo por así decir) de la República Francesa en el contexto de la hostilidad franco/alemana exarcerbada por la guerra francoprusiana de hacía a penas tres décadas.
Y por más que acabara ganando con creces la batalla de la opinión (tras el 45) cabe decir que nunca se vio del todo rehabilitado en la medida que nunca obtuvo la revisión de juicio que siempre reclamaría. Como fuera, el caso polarizó y dividió en profundidad la sociedad francesa de su tiempo a unos niveles de exacerbación tales -sin que la sangre llegara al río no obstante (como ocurriría décadas mas tarde entre españoles- que Charles Maurras, nuo de los exponentes más destacados del bando anti-Dryefus llegó a compararlo con la polarización y división de los espíritus en la sociedad judía antigua de los tiempos del nacimiento del cristianismo.
¿La historia se repite, estamos ahora encamino de reproducir una querella de la magnitud aquella? Es posible pero entonces habría que tener mucho cuidado de no repetir los mismos errores que los anti-Dreyfus cometieron entonces.
El tono del debate (como dicen los franceses) de ahora parece darlo sin duda el diario Le Fígaro en su edición de hoy que dedica no sé cuántas páginas y artículos de opinión (editorial incluido) al destituido presidente del FMI, y en particular en un articulo de fondo de lal pluma de un abogado en ejercicio en la capital francesa (Bernard Cahen) y presidente honoraire de la Union Internacional de abogados, bajo el titulo (un tanto incendiario) "¡No, el antisemitismo no esta muerto! en unas lineas de tono sentencioso e intención declamatoria en el que el político francés ahora encausado se ve convocado a modo de convidado de piedra tras la evocación en paralelo del caso el capitan Dreyfus y de otro caso celebre y no menos emblemático en los Estados Unidos de principios del siglo XX.
Y me estoy refiriendo a Leo Frank, un industrial de nacionalidad norteamericana y de origen judío que se vería acusado de la muerte (y violación) de una de sus jóvenes empleadas y acabó víctima de la vindicta popular -al cabo de fuertes campañas y polémicas en la opinión pública- tras verse secuestrado de la cárcel en la que se encontraba por un grupo de hombres armados y linchado a continuación antes de que le ahorcaran, lo que daría nacimiento a la muy temible Liga (judía)de Antidifamación y otros grupos análogos, sinónimo de omnipotencia (discrecional) en el mundo de la posguerra, tras el 45. De este como del otro lado del charco.
Ni Dreyfus ni mucho Leo Frank dijeron nunca mucho a los españoles, y a las nuevas generaciones se me antoja que mucho menos todavía, por lo que una vez mas (que se peiens lo que se qu iera) me embarga un sentimiento de precursor -en este y en otros temas- o de estar predicando en el desierto, en el seno de una sociedad como la española un tanto encerrada en si misma y yo diría que "in crescendo" en los dos (o tres)últimos siglos y que prefirió de antiguo la táctica del avestruz, de meter la cabeza del ala ante los vientos impetuosos de opinión pública y degenerando a menudo en vendavales furiosos que soplan por encima de los Pirineos, como ahora parece que en con el caso DSK esté ocurriendo.
Y más aún si cabe en la medida que el fantasma que le circunda -y me refiero a la acusación de antisemitismo- es capaz de intimidar y amedrentar a cualquiera, y que además en el caso de españoles residentes en el extranjero viene a conjugarse con los ecos y resonancias maléficas de la leyenda negra anti-española. Porque cabe decir que hay anti-semitismos y anti-semitismos, y que el que se tribuye al tribunal (español) de la inquisición sigue llevándose la palma de la infamia y de la ignominia por el efecto y el influjo (funestos) que sigue ejerciendo en los espíritus y en la conciencias.
El antisemitismo francés por ejemplo -todo un capítulo a parte (sugestivo y apasionante) de la historia de las ideas políticas en la edad moderna- ofrece el caso insólito de Celine, consagrado en el firmamento de ls letras en lengua francesa desde hace un rato, como lo ilustra -por paradójico que pueda parecer así primera vista- el escándalo levantado con motivo del cincuenta aniversario de su muerte tras la excomunión de la que se vería objeto a principoo de año por parte del ministro francés de cultura (Frédéric Mitterrand) (...) que prohibió solemnemente su homenaje por cuenta de la ideolología "repugnante" (el antisemitismo) que el célebre escritor encarna a sus ojos sin duda alguna.
El debate no hacía más que comenzar no obstante y el año ya transcurrido a medias, se puede decir que los franceses vienen asistiendo a una rehablitación completa del escritor "maldito" en una celebraciones oficiosas que al final está desmereciendo poco del homenaje oficial que le habrán negado las autoridades y los responsables de la política cultural en el país vecino. Otro caso de anti-semitismo "sui generis" que se merece una puesta en foco por su carácter atípico y no menos tolerado en el mundo que vivimos (ma non troppo) es el de los polacos, como lo ilustra el escandalo suscitado por declaraciones recientes -tachadas de antisemitas en la prensa de un eclesiástico de aquel país- que "Polonia no había sido gobernado por polacos desde 1939"
Y eran de un ardiente y encendido apóstol/mariano y celador no menos adriente (toutus tuus) de la memoria del papa Wojtyla, del que los gestos (espectaculares) no obstante en favor de los judíos, y por sus encendidas diatribas en contra del antisemitismo harían de él sin duda el papa mas filo/semita de toda& la historia de la iglesia. Enigmas y misterios polacos (...) se diría que por los siglos de los siglos (...)
¿Se podrá pues opinar libremente sin ser polaco ni francés tan siquiera- en el caso Strauss Kahn sin que se te caiga (de oficio) el cielo encima y sin despertar fatalmente los viejos demonios de la leyenda negra anti-española aquí en Bélgica? Es una apuesta desde luego que me parece tan legitima como tantas otras.
Como sea, el caso DSK no está aún zanjado ni mucho menos, como lo ilustran sondeos recientes de opinión que reflejan una opinión pública francesa profundamente dividida -casi por la mitad- ante la eventualidad en caso de verse definitivamente libre y absuelto o sin cargos- -del retorno a la campaña presidencial de las elecciones francesas de este político socialista amigo del lujo de antiguo (como lo demostró regalándose a base de ostras en un restaurante de lujo nada mas ser puesta en libertad días pasados)
Y la marejada y los fuertes oleajes ue viene rrovocando proyectan profundos interrogantes en el futuro inmediato, en Francia como en Bélgica, o en España.



Strauss-Kahn y la Mafia judía norteamericana

03.07.11 | 15:38. Archivado en Acampada de Sol, golpe encubierto
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La pagina de sucesos -lo digo por propia experiencia condenado a verme preso intermitente en ella durante décadas, cada vez que me veía blanco (de nuevo) de la atención de los medios- se encuentra en situación de compartimento estanco en relación con otras secciones de actualidad de la prensa diaria en los países occidentales (de regímenes democráticos)
Y su irrupción en las páginas o secciones de actualidad política (nacional o extranjera) trae siempre consigo grandes conmociones como ocurrió con el caso Dutroux en Bélgica a mediados de la década de los noventa -que seguí con gran atención e intensidad tras llevar ya una decena a de años residiendo aquí- y como ha venido a suceder ahora con el caso Strauss Kahn en particular tras el giro espectacular que habrá cobrado de golpe en el proceso que a aquél se le sigue por la justicia americana y en la opinión pública de este y del otro lado del charco, en Estados Unidos como en Francia.
El principio de la presunción de inocencia como ése otro un tanto correlativo de la inviolabilidad de la vida privada ('privacy', en lengua inglesa), o como el de la separación de poderes o el de la transparencia son de esos dogmas o principios inviolables del credo democrático, a geometría (y geografía) variable no obstante y que valen lo que valen "secundum quid" (según y como-) como dirían los escolásticos.
El juicio por violación y agresión sexual contra Strauss-Kahn candidato favorito hasta que estalló el escándalo en las elecciones francesas sufrió anteayer un golpe de teatro sorprendente y a la vez perfectamente previsible con la puesta en libertad sin condiciones - del acusado sin que se viera no obstante retirados los cargos (graves) que contra él pesan no obstante y sin que le fuera devuelto el pasaporte ni poder abandonar por tanto el territorio de los Estados Unidos- tras las declaraciones del procurador -hijo de Cyrus Vance secretario de estado de Jimmy Carter- que afirmo que la deposición de la presunta víctima acusaba errores o contradicciones.
Mintió, proclamaba acto a seguir en sus titulares le gran prensa rasgándose las vestiduras. La mentira -corolario inseparable de la transparencia que proclamaron los revolucionarios de hce dos siglos de este como del otro lado del charco- es acusación imparable y arma temible a la vez cuando s e esgrime en público y a gran escala como lo pudo comprobar José Maria Aznar tras el 11 de marzo a sus expensas en una violenta campaña de prensa a escala mundial (casi) y en particular aquí en Bélgica de la que fui testigo privilegiado.
La mentira, se recuerda ahora en la prensa en comentarios sobre el giro que acaba de sufrir el caso DSK es delito en Estados Unidos, y en Francia un juego solo en cambio. Lo que es cierto y extensible también a otros países de Europa...salvo en tratándose de España víctima hoy como ayer de la leyenda negra.
Y la acusación de orden sexual es aun mas temible que la de la mentira aun si cabe en los regímenes democráticos, y lo digo por propia experiencia que -antes de verme libre de toda sospecha- me vi víctima de ella un nivel de simple queja (por un asunto y motivo digamos m´s qu e livianos) con la indagación correspondiente que se siguió en contra mía no obstante, e interrogatorio acompañando en toda regla- ante los responsables (mujeres todas ellas) de uno de los centros de formación profesional en los que me vi obligado a transitar, hace ya bastantes años, residiendo aquí en Bélgica.
En los que sin duda alguna mi condición de español -nadie me lo quita de la cabeza- jugó de factor determinante como me lo corroboraba otro interrogatorio que sufrí por la policía de Bruselas en mi primer año de estancia aquí (y que ya evoqué aquí en alguna de mis entradas) por culpa del contencioso entre dos mujeres jóvenes belgas que me ponían a mí por testigo de sus cuitas sin real motivo de hacerlo, en un dialogo de lo más tenso el mio con los policías aquellos con el que dirigía el interrogatorio repitiendo sin parar -de tono amenazante que me volviera a España de tono amenazante (...)
Me aprendí la lección de aquello desde luego y comprendí ce golpe que la imagen de Don Juan individual y colectiva que arrastramos de forma mas o menos subliminal o difusa los españoles sufre fatalmente una alteración y deformación grave por culpa de un juego funesto de espejos desde que cruzamos los Pirineos. De un Don Juan a un violador (presunto) o en potencia tan siquiera (...)
Y en el caso del sabio de Sión, DSK, parece que se esté dando ahora poco menos que el fenómeno inverso. De presunto violador atrapado vergonzosamente en un asunto apestando a infamia y oprobio por todas partes, una parte de la prensa está consiguiendo dar de él en cambio la imagen en cambio tras el giro espectacular de la instrucción del proceso en un don Juan prototípico y perfecto (abstracción hecha de la nacionalidad por supuesto)
La mentira y "a fortiori" la mentira en materia sexual que fue fatal a Bill Clinton puede se -por mentira que parezca- la tabla de salvación providencial para el presidente del FMI (ahora destituido) Sin que deje de ponerse no obstante en evidencia un vez mas el sistema norteamericano y en particular su sistema judicial y con él el principio de separación de poderes y el propio ideal democrático.
En su célebre trilogía "Underworld USA" el niño terrible de la literatura USA en temas policíacos, James Ellroy, que aquí ya evoqué en no pocas de mis entradas presentaba un fresco un tanto dantesco y alucinante de la sociedad de la América de loas últimas décadas -y por ende del mundo en que vivimos (...)- y de su sistema político infectado hasta la raíz y hasta los mismos niveles mas altos del poder por la corrupción y el crimen organizado y no dejaba de ser ilustrativo en el caso que nos ocupa la figura de abogado de la Mafia omnipresente en la trilogía , en el episodio por ejemplo del acoso del que se vería víctima el candidato presidencial Robert Kennedy, tras el atentado de Dallas del que seria víctima su hermano, y antes de sus propio asesinato.
Y no puedo dejar de evocarlo ya digo a la vista de la imagen -de abogado (judío, ultra/ortodoxo) de la Mafia- que el defensor de DSK arrastra en la gran prensa como algo notorio que dispensa a los comentaristas del caso DSK de mayores pruebas o abundamientos.
Comparaciones odiosa; algo a evitar sobre todo en democracia, pero no puedo resistirme aquí el evocar el caso de la española María Jesús Carrascosa, condenada y presa ya desde hace ya más de cinco años años en una cárcel norteamericana por un asunto de custodia de niños que no se habrá merecido hasta ahora los miramientos y contemplaciones y paños calientes de los que se ve objeto ahora el antiguo presidente del FMI pese a los cargos infinitamente mas graves en comparación que pesan en contra suya.
Según quien seas, poderoso o miserable, reza la fabula celebre de la Fontaine, y cámbiese la posición social por la nacionalidad o la ascedencia geográfica nacional o religiosa y tendremos la clave del incomprensión (y la irritacion) de no deja de suscitar entre un amplio sector de la opinión pública (se diga lo que se diga) y en particular entre españoles. El caso Strauss-Kanhn o la democracia mericana en entredicho.

El triunfo de las teorías conspirativas

04-07-11 | Política

El triunfo de las teorías conspirativas

http://america.infobae.com/notas/28457-El-triunfo-de-las-teorias-conspirativas-
Por Claudia Peiro | cpeiro@infobae.com

Tras el vuelco impactante del caso, la idea de que hubo un complot contra Strauss Kahn, catalogada por muchos como mero recurso psicológico para tolerar el shock del escándalo, vuelve con fuerza. ¿Quiénes serían los complotados?

Crédito foto: Reuters


Producido un "crimen", la pregunta crucial que lleva hacia el autor o instigador de ese es: ¿a quién beneficia?

En la lista de sospechosos está, en primer lugar, el gobierno francés, en particular, el presidente Nicolas Sarkozy, interesado en quitar del medio a su rival más temido de cara a las próximas elecciones presidenciales -mayo 2012-; también Rusia y más especialmente, el primer ministro Vladimir Putin, a quien el propio Dominique Strauss Kahn -antes de ser arrestado en Nueva York por intento de violación- había atribuido la intención de sacarlo del FMI; un fiscal estadounidense en busca de fama mediática y hasta las feministas francesas interesadas en dar amplitud al caso para hacer valer sus reivindicaciones: todos ellos, y algunos más seguramente, integran la lista de "sospechosos".

En el capítulo de los móviles, cabe recordar que Strauss Kahn (DSK, como lo llaman los franceses por sus iniciales) era el dirigente mejor colocado en intención de voto para disputar la segunda vuelta de las presidenciales con la candidata del Front National (extrema derecha) Marine Le Pen. Eso sí, primero debía ganar la interna socialista -la inscripción de listas cerraba el 13 de julio, pero se habla de una postergación. Por ese motivo, no faltó quien considerara que quizás algún adversario interno de DSK en el Partido Socialista podía también ser parte del complot.

Otro dato de importancia es que Strauss Kahn era considerado un director atípico del Fondo. Su gestión en el organismo -cuyos mecanismos de toma de decisiones alcanzó a reformar dando mayor participación a los países emergentes- ha sido valorada. "El FMI lo extrañará", fue el título de una reciente columna de opinión del premio Nobel de Economía Paul Krugman. "Bajo la dirección de Dominique Strauss Kahn, el FMI asumió una posición menos dogmática y más open-minded, escribió el economista estadounidense. (DSK) es un hombre del abanico progresista, un internacionalista, un sorprendente director keynesiano del Fondo. Suficientes razones ideológicas como para que ciertos periodistas se alegren por su caída en desgracia".

Y, en la sección Opinión de este medio, el ex ministro de Relaciones Exteriores de México, Jorge Castañeda, escribió que "la renuncia de Strauss Kahn frenó el cambio en el FMI", dado que "su prematura salida impidió preparar el terreno para acabar con la discriminación de los emergentes en la dirección del Fondo y del Banco Mundial" (ver la columna completa). Tuvo razón. La designación al frente del organismo de Christine Lagarde, francesa como su antecesor, pero, a diferencia de él, inscripta en la línea de la ortodoxia económica, sería indicio de una vuelta atrás y daría pabilo a la idea de que hubo un interés detrás de la caída en desgracia de DSK.

El diario Le Monde informó el 24 de mayo que Nicolas Sarkozy espiaba la vida privada de Strauss Kahn y acumulaba información comprometedora sobre el ex director del FMI y otras personalidades políticas "susceptibles de constituir un día un peligro electoral". "El poder, alimentado por sus contactos en la policía, sabe todo sobre los secretos más íntimos de los políticos, al punto de usar las informaciones indecentes de que dispone", decía el diario.

Por otra parte, a fines de abril, DSK había expresado sus temores de estar en la mira del ministro de Interior de su país, Claude Guéant. Intuía que, de lanzar su candidatura, sería atacado en campaña por su flanco débil con las mujeres. Quince días antes de su arresto en Nueva York por un presunto delito sexual, se había reunido en París con un grupo  periodistas del diario Libération, a quienes dijo que se sentía seguido y temía "un golpe bajo" del Gobierno. El entonces todavía director del Fondo les pidió a los cronistas que apagaran sus teléfonos celulares y les dijo: "Sí, me gustan las mujeres... ¿y qué? Hace años que se habla de fotos de orgías gigantescas, pero nunca las he visto... ¡que las muestren!".

Lo más notable de todo fue que, a continuación, él mismo esbozó la hipótesis de una posible celada que le tenderían con "una mujer violada (por él) en un estacionamiento y a la cual se prometería 500 mil o un millón de euros para inventar semejante historia..."

En otras reuniones que mantuvo en la misma fecha con colaboradores cercanos, estos aseguraron que vieron a un DSK, habitualmente distendido y dicharachero, en actitud "paranoica". También a ellos les pidió que retiraran la batería de sus celulares para luego confiarles: "El ruso del FMI me quiere voltear antes de que yo renuncie. (Vladimir) Putin está detrás de esto maniobrando". Y agregó: "Quiero irme limpiamente del FMI, (pero) algunos tienen interés en que sea echado. Los rusos son los más interesados en ello, y Putin está muy cerca de Sarko", en referencia a Nicolas Sarkozy.

Cuando estalló el escándalo del Sofitel, los participantes de ese encuentro tuvieron la sensación de estar viendo una película cuyo guión había escrito el propio DSK.

Lo cierto es que las teorías del complot tuvieron inmediata aceptación en Francia, no sólo en la opinión pública, sino en buena parte de la clase política. A pocos días del hecho, una encuesta reveló que casi el 60% de los franceses creía que DSK había sido víctima de una conspiración.

Deberán revisar sus papeles los sociólogos y analistas varios que atribuyeron esto a un mecanismo colectivo de autodefensa generado por una sociedad que no podía lidiar con el impacto de ver a uno de sus dirigentes más prestigiosos compareciendo ante un juez, esposado y escoltado por policías, por un horrible delito de índole sexual.

Entre los socialistas, los creyentes en el complot ascendían al 70%, lo que posiblemente explique la simpatía que casi todos los demás referentes de esa fuerza mostraron hacia Strauss Kahn en estos días y la disposición a cambiar los plazos de las primarias para permitirle participar. Pero también hubo figuras de la derecha que adscribieron a la teoría del montaje. La presidente del Partido Demócrata Cristiano, Christine Boutin, lo dijo abiertamente: "Probablemente le tendieron una trampa y él cayó en ella". A la pregunta de quién pudo hacerlo, respondió: "Puede venir del Fondo, de la derecha o de la izquierda francesas".

Dominique Paillé, asesor de Jean-Louis Borloo, presidente del Partido Radical y miembro del gabinete de Sarkozy hasta noviembre de 2010, dijo que alguien puso "una cáscara de banana" en el camino de un hombre cuya "vulnerabilidad" en materia de mujeres es bien conocida.

Y Henri de Raincourt, ministro de la Cooperación, aseguró que "no se puede no pensar en una trampa".

El diario italiano Corriere Della Sera bautizó a DSK como "el nuevo Conde de Montecristo", que volvería en busca de venganza. La revista francesa Marianne2 tituló: "Pánico en SarkoFrancia: ¡vuelve DSK!".

Ironías aparte, todavía es demasiado pronto para saber si ese regreso será posible en tiempo y forma como para que Dominique Strauss Kahn logre entrar a la carrera presidencial. De hecho, el fiscal Cyrus Vance -aunque muy cuestionado y con su imagen por el suelo- todavía no retiró los cargos. Y, aunque ello sucediera, resta medir el impacto que tendrá la historia en el electorado francés. Quizá la valoración de DSK haya sufrido con este escándalo que motivó, además, un repaso de otros derrapes del presunto candidato, pero también podría suceder que el triunfo de las teorías conspirativas instalen al dirigente como una víctima, y la maniobra -de haber existido- acabe teniendo el efecto contrario al buscado.



Su prematura salida impidió preparar el terreno para acabar con la discriminación de los emergentes en la dirección del Fondo y del Banco Mundial. Los tecnócratas del mundo en desarrollo son tan competentes como los de Europa y EEUU


Cualquiera que sea el resultado del escándalo de Dominique Strauss Kahn, su renuncia como director gerente del Fondo Monetario Internacional ha desatado una batalla por la sucesión que casi seguramente frenará el tipo de cambio que la institución necesita en su nivel más alto.

Strauss Kahn estaba programado para dejar el FMI a principios de junio para tomar parte en las primarias veraniegas del Partido Socialista Francés y, esperaba él, postularse a la Presidencia en 2012.

En consecuencia, muchas de las duras decisiones que deben tomarse en el FMI durante los días o semanas siguientes se hubieran tenido que tomar pronto de cualquier forma. Pero lo súbito de la caída en desgracia de DSK sólo parece haber empeorado las posibilidades de una reforma.

El desafío al futuro del FMI está arraigado en su pasado. En 1944, en Bretton Woods, Nueva Hampshire, los Aliados se reunieron para planear la recuperación posterior a la Segunda Guerra Mundial. Crearon el FMI y lo que se convirtió en el Banco Mundial, ambos con base en Washington.

La regla no escrita era que un europeo dirigiría el FMI y que un estadounidense, el Banco Mundial. Los Estados Unidos eran el principal aportante de fondos a ambas agencias y Europa, devastada por la guerra, la principal beneficiaria.

Esta combinación tuvo sentido en un tiempo, pero ya no.

Durante los últimos días, muchos expertos, estudiosos de la política y funcionarios públicos han señalado que el sistema de derecho de voto en el FMI y el Banco Mundial es obsoleto: discrimina a las economías emergentes.

México, Sudáfrica y otros no deberían estar excluidos de la dirección de las agencias que son tan importantes para ellos como para los otros, si no es que más.

Los tecnócratas del mundo en desarrollo son tan competentes como los de cualquier otro (de hecho, los tecnócratas son imposibles de distinguir unos de otros, dado que la mayoría de los funcionarios de los Ministerios de Finanzas y Bancos Centrales del mundo estudian en las mismas universidades). Ellos también mantienen estándares éticos que son, cuando menos, altos como los de las naciones desarrolladas.

Los europeos se oponen a cualquier cambio en la regla no escrita defendiendo su caso públicamente, semipúblicamente y sotto voce. Su posición pública es que éste es el peor momento para que un no europeo encabece el FMI, con tantos desafíos financieros graves que enfrenta la Unión Europea y el euro -en Grecia, Irlanda, Portugal, España y quizá incluso Italia.

En principio, cualquiera que dirija el FMI puede manejar esas crisis. Pero es razonable suponer que un intermediario financiero europeo como la ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde, con peso político en la región y una sensibilidad especial para sus asuntos, sería más adecuado para enfrentar los retos allí.

Éste es el momento equivocado, dicen los europeos, para tomar la decisión correcta. Su argumento semipúblico es que los Estados Unidos deberían abrir el camino al ceder su sinecura de Bretton Woods: el primer funcionario de una nación emergente debería encabezar el Banco Mundial, que ahora está dedicado exclusivamente al mundo en desarrollo.

Cuando el período del presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, concluya el año próximo, dicen los europeos, un asiático, africano o latinoamericano debe ser su sucesor. ¿Por qué tendrían los europeos que ser los primeros en ceder su lugar?

Quizá el argumento más fuerte en favor de la Unión Europea es que muchos candidatos de naciones emergentes, por razones que tienen que ver más con sus países natales que con sus talentos o habilidades, no son totalmente aceptables -por motivos que no pueden mencionarse en voz alta.

¿Hay alguien, acaso, que piense que incluso un economista destacado chino en el FMI o en el Banco Mundial es plenamente independiente del gobierno de China? En igual forma, ¿puede un ciudadano de Singapur ser totalmente ajeno al cruelmente autoritario régimen de su patria? Además, ¿sería razonable empezar a elegir países en lugar de individuos? ¿Es alguien de India más conveniente que un economista de China? ¿Un brasileño más que un mexicano? ¿Un sudafricano más que un egipcio-estadounidense (Mohamed El-Erian, de Pacific Investment Management Co., mencionado incluso antes del desastre de DSK)?

¿No liberaría este proceso todos los demonios y furias del mundo y engendraría una corriente interminable de recriminaciones y argumentos opuestos que a nadie servirían?

Podemos concluir, en consecuencia, que Dominique Strauss Khan, además de sus otras fallas, ha demostrado ser muy inoportuno. Si hubiera esperado unos cuantos meses antes de sus supuestos delitos en Nueva York, o mejor aún, si no los hubiera cometido, podría haber habido una oportunidad para un sucesor no europeo.

Tal como están las cosas, a menos que nos topemos con otra sorpresa, lo mejor que podemos esperar es un número 2 no estadounidense en el FMI: un paso adelante, pero nada más.

(Distribuido por The New York Times Syndicate)

(*) Jorge G. Castañeda, ex ministro de Relaciones exteriores de México, es Profesor Global Distinguido en la Universidad de Nueva York y autor, más recientemente, de Ex Mex: From Migrants to Immigrants                      

viernes, 24 de junio de 2011

“Mi misión es contar”

18/06/11
Fue compañera de colegio de Ana Frank y también en el campo de concentración. Sobrevivió al Holocausto y evoca su historia.
Yo la conocí en octubre de 1941. Era una chica como tantas otras en esa clase del Liceo Judío. Estábamos allí porque el gobierno holandés había acatado el pedido de Hitler de separar a la población judía de las escuelas comunes y habilitar para ellos quince nuevas escuelas. Todas veníamos de lugares diferentes, pero allí nadie hablaba, nadie discutía porque sabíamos que estábamos en una situación difícil y teníamos miedo. Por eso, no sólo me acuerdo de Ana Frank. Recuerdo a todas las demás jovencitas que se iban yendo y que fueron asesinadas. No fui su amiga, pero estuve en su cumpleaños, cuando le regalaron el diario.” Nanette Blitz Konig tiene los ojos de un azul acerado, la cara con arrugas y una energía poco común a sus 83 años. Está en Argentina para conmemorar los dos años del Centro Ana Frank y el 82° aniversario del nacimiento de su compañera de colegio, la chica que murió en Bergen Belsen, el mismo campo de concentración donde Nanette sobrevivió. Ana Frank escribió un diario que difundió su voz a los cuatro vientos en sesenta y siete idiomas. A Nanette le quedaron las palabras para nombrar el horror y contar lo que vio, dice, es la misión de su vida. La sombra de Ana es su carta de presentación y también su sostén, su retaguardia.
“Recuerdo bien el día de su cumpleaños, el 12 de junio de 1942, por dos cosas. En primer lugar, porque estaban todos los regalos sobre una gran mesa, y entre ellos el diario. En segundo lugar porque el padre de Ana comenzó a proyectar una película Super 8 donde aparecía una mujer preparando mermelada en el fregadero. Yo no entendía qué tenía de particular que alguien hiciera mermelada, mi mamá también hacía y no la habíamos filmado nunca. Pero después apareció una película de Rin Tin Tin y ahí me di cuenta de que todo estaba en el mismo rollo. La escena de la mermelada era una publicidad de la firma Deli, una de las empresas de Otto, el papá de Ana -agrega Nanette-, pero eso yo lo supe mucho después.” La mujer que se había prestado para el comercial de mermelada tuvo una importancia central en la historia que vendría después. Era Miep Gies, empleada de Otto Frank, quien se convirtió en una de las protectoras de los refugiados en el escondite en la parte de atrás de la fábrica, el pequeño departamento donde ocho personas vivieron sin hacer ruido durante dos largos años y donde Ana escribió su diario. Fue justamente Miep Gies quien lo encontró luego de que la Gestapo irrumpiera en el anexo llevándose a la gente con destino al exterminio. De todos ellos sólo Otto sobrevivió.
¿Qué pensó cuando de un día para otro Ana dejó de ir a la escuela? Fue poco después del cumpleaños.Ellos habían hecho correr el rumor de que se habían ido a Suiza, y lo creímos. Tan es así que cuando la vi en el campo de concentración me asombré y le pregunté cómo era posible si estaba en Suiza... Ana era un esqueleto. Todos éramos esqueletos, pero ella no tenía carne en las caderas. Venía de Auschwitz, estaba muy debilitada.
¿Ana pensaba sobrevivir? Absolutamente. Me dijo que había escrito un diario cuando estaba escondida y que después de la guerra iba a usarlo de base para escribir un libro. Quería ser escritora. Yo la ví varias veces, hasta que la llevaron a la barraca de los enfermos. Tenía tifus” Ana murió 35 días antes de la llegada de los aliados al campo. Nanette, con 30 kilos de peso, sobrevivió al tifus y a la tuberculosis. Sin familia, sin documentos, sin educación, sin nadie con quien hablar del horror, Nanette viajó a Londres, a casa de sus tíos. Hizo un curso de secretaria, conoció a John Konig, el ingeniero húngaro con quien se casó en 1953 para radicarse juntos en Brasil, donde nacieron sus tres hijos.
¿Cuándo comenzó a contar? Comencé cuando aquellos que sobrevivieron a Polonia dijeron que Holanda fue un paraíso. Los sufrimientos del Holocausto no se comparan, porque cada país tuvo circunstancias muy diferentes. Pero si bien en Polonia fue asesinado el 91% de su comunidad judía, en Holanda fue el 80%. Holanda siempre quiso dar la impresión de que había defendido a los judíos pero, por ejemplo, fue el Consejo holandés y no el gobierno alemán quien separó las escuelas. Yo hablo para que estemos atentos, porque a Hitler lo eligieron democráticamente. Y porque cuando la economía está mal las minorías comienzan a ser perseguidas.”

D'Elía volvió a cargar contra los judíos y la DAIA lo acusó de agravios

El líder piquetero Luis D'Elía sugirió este jueves 23/06 que Sergio Schoklender podría pertenecer al Mossad porque dado el origen de los apellidos “son todos paisanos”. La DAIA lo acusó de agraviar a la comunidad judía y mostró 'preocupación' por las 'manifestaciones judeofóbicas'.
23/06/2011 | 21:36
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D'Elía volvió a cargar contra los judíos y la DAIA lo acusó de agravios
Luis Delía, dsebocado.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- En un nuevo capítulo de declaraciones xenófobas contra la comunidad judía, el piquetero oficialista, Luis D'Elíasugirió este jueves 23/06 que Sergio Schoklender podría pertenecer al servicio secreto israelí, el Mossad.

Durante una entrevista radial, D’Elía recordó una conversación con Vicente Zito Lema, el ex titular de la Universidad de Madres, que se alejó de la institución en 2003 por diferencias con Schoklender.

"Cuando vos ves todos los apellidos Schoklender, etcétera, Zito Lema me dice 'yo no sé si este pibe es del Mossad'’, manifestó el dirigente del Movimiento de Integración Latinoamericana de Expresión Social (Miles).

No me extrañaría que detrás de estas operaciones de desprestigio estén personajes de la alta inteligencia internacional", prosiguió y añadió que "vos mirás la lista de estos muchachos y son todos paisanos, encabezados por ellos dos, hijos de un hombre traficante de armas vinculado a la dictadura".

"Las ligazones de este pibe con el servicio de inteligencia porque no se puede hacer tanto daño gratuitamente", continuó.

"Se dice que su padre (el de Sergio Schoklender) era un importante traficante de armas que trabajaba para Massera", completó.

La réplica no se hizo esperar. Desde la Coalición Cívica, del diputado nacional Carlos Comi adelantó que denunciará al piquetero ante el desprestigiado Inadi.

"Las declaraciones de D''Elía muestran el rostro de la bestia y refleja el antisemitismo con el cual convive plácidamente el gobierno, antisimetismo de un dirigente propio al que nunca criticó, ni separó de sus filas a pesar de defender y reivindicar abiertamente el régimen iraní que niega el holocausto", expresó Comi.

D´Elía solo le respondió al diputado a través de la red social Twitter, que "no sabía que decirle paisano a alguien es ser antisemita".

Mas tarde, la DAIA, entidad responsable de luchar contra el antisemitismo y toda forma de discriminación, observó "con inquietud y preocupación la reiteración de manifestaciones judeofóbicas por parte de D’Elía, quien no sólo agravia a la comunidad judía, sino que atenta contra el pluralismo y la sociedad en su conjunto".

D'Elía: "No sería raro que detrás de Schoklender esté el Mossad"

"Son todos paisanos", dijo el piquetero; un diputado de la CC anunció que radicará una denuncia en el Inadi

Jueves 23 de junio de 2011 | 10:50  (actualizado a las 11:59)

La polémica entorno a Sergio Schoklender, no cesa. El líder piquetero Luis D'Elía sugirió que el ex apoderado de Madres de Plaza de Mayo podría integrar el servicio secreto israelí, Mossad.
D'Elía: "No sería raro que detrás de Schoklender esté el Mossad"
Luis D''Elía. Foto Archivo
"Habría que investigar cuales son las ligazones de este pibe con el servicio de inteligencia porque no se puede hacer tanto daño gratuitamente", declaró D'Elía
Y agregó: "Vos mirás la lista de estos muchachos y son todos paisanos, encabezados por ellos dos, hijos de un hombre traficante de armas vinculado a la dictadura".
Lo hizo en declaraciones radiales al aludir a una conversación que habría mantenido con Vicente Zito Lema, el ex titular de la Universidad de Madres que renunció en 2003 por incompatibilidades con Schoklender.
"Cuando vos ves todos los apellidos Schoklender, etcétera. Zito Lema me dice «yo no se si este pibe es del Mossad»", citó D'Elía.
Audio: DElía: «Vos mirás la lista y son todos paisanos» (Radio Cooperativa)
"No me extrañaría que detrás de estas operaciones de desprestigio estén personajes de la alta inteligencia internacional", agregó el actual dirigente del Movimiento de Integración Latinoamericana de Expresión Social (Miles).
"Se dice que su padre era un importante traficante de armas que trabajaba para Massera", aseguró D'Elía.
Y opinó: "No se entiende que haga semejante desastre a, quizás, la organización de derechos humanos y social con el mayor alto grado de legitimacion política Argentina".
Repudio. El diputado Nacional Carlos Comi de la Coalición Cívica repudió las declaraciones de Luis D'Elía y a las que calificó de "antisemitas" y anunció que presentará una proyecto de repudio en la Cámara Baja y una denuncia ante el Inadi.
"Las declaraciones de D'Elía muestran el rostro de la bestia y refleja el antisemitismo con el cual convive placidamente el gobierno, antisimetismo de un dirigente propio al que nunca criticó, ni separó de sus filas a pesar de defender y reivindicar abiertamente el régimen Iraní que niega el holocausto", afirmó Comi.
En su cuenta de Twitter, D'Elía respondió: "No sabia que decirle paisano a alguien es ser antisemita".