jueves, 3 de marzo de 2011

“Es preciso deplorar la dictadura del miedo que somete al mundo”

Eduardo galeano galardonado en méxico
http://tiempo.elargentino.com/notas/es-preciso-deplorar-dictadura-del-miedo-que-somete-al-mundo


Publicado el 24 de Febrero de 2011
No perdió ocasión de opinar sobre el mundo.  Y lo hizo con el estilo que lo caracteriza: “Es preciso deplorar la exitosa dictadura del miedo que somete al mundo”, aseguró el autor de Las venas abiertas de América Latina. ¿A qué se refirió Eduardo Galeano con esto? Especialmente al generalizado conflicto árabe, aunque hay más.
Distinguido con la Medalla 1808, el periodista y escritor uruguayo combinó en su discurso en el Palacio de Ayuntamiento del DF, términos poéticos y médicos: “Maldita sea la exitosa dictadura del miedo que nos obliga a creer que la realidad es intocable y la solidaridad una enfermedad mortal.” Además dio consejos de vida: “Lo mejor del asunto de vivir está en la capacidad de sorpresa. ¿Quién podría presentir que los países árabes iban a vivir el huracán de libertad que están viviendo, que la plaza de Tahrir iba a dar al mundo esta lección de democracia?”, preguntó Galeano para responder: “Cada vez hay más jóvenes que sienten que el miedo es una cárcel humillante y aburrida y, libremente, se atreven a pensar con sus propias cabezas, sentir con sus propios corazones y caminar con sus propias piernas.” Del mundo árabe al latinoamericano, y al mexicano en especial.



Democracia y otros ensayos Abraham Yehoshua Heschel


El asombro es el comienzo de la reverencia y la reverencia es el comienzo de la sabiduría.
La reverencia es una manera de estar en armonía con el misterio de toda la creación. La reverencia es el sentido de la trascendencia, de la siempre presente alusión a Él, que está más allá de todas las cosas.
Es una percepción interior, mejor trasmitida por medio de actitudes que por medio de palabras.
La reverencia nos permite percibir indicios de lo divino en el mundo, sentir en las cosas pequeñas el comienzo del significado infinito, sentir lo último en lo común y en lo simple, experimentar en el ímpetu de lo pasajero la actitud de lo eterno.
El miedo es la anticipación y la expectativa del mal o del dolor, en contraste con la esperanza que es la anticipación del bien. El miedo es “una capitulación de los auxilios que ofrece la razón” (Sabiduría de Salomón 17:12). Por eso la reverencia es compatible a la vez con el amor y con el regocijo. En cierto sentido el pavor es la antítesis del miedo. Sentir “El Señor es mi luz y mi salvación” es sentir “¿A quién temeré? (Salmos 27:1) “Dios es mi refugio y mi fuerza, una ayuda en caso de apremios. Por lo tanto, no sentiré miedo aunque la tierra cambie, aunque se trasladen las montañas al corazón de los mares (salmos 46:2-3)

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