miércoles, 20 de abril de 2011

Lo viejo de las nuevas revoluciones por Fernando Savater

19/04/11
PorFernando Savater FILOSOFO ESPAÑOL
http://www.clarin.com/opinion/viejo-nuevas-revoluciones_0_465553554.html

Aún convalecientes de WikiLeaks, que según sus beatos ha derrotado al Gran Hermano -el de Orwell, no el de la tele, que es invencible- y ha transformado radicalmente la relación entre gobernantes y gobernados, nos llega otra abrumadora buena nueva: las revoluciones que se extienden como el tópico reguero de pólvora por los países africanos son producto de las redes sociales de Internet. ¡Aleluya! A ver quien se atreve a blasfemar ahora contra la nueva religión … Es obvio que esta apresurada maravilla, considerada más de cerca, tropieza con algunas dificultades prácticas. Principalmente, la escasa implantación efectiva de Internet en la mayoría de los países sublevados . Pero podemos pasarla por alto, porque está históricamente comprobado que basta la difusión de las ideas entre la élite para que acaben teniendo efectos multitudinarios: los panfletos de ilustrados enciclopedistas fueron influyentes en la Revolución Francesa, pese a que la mayoría de la población era analfabeta y sólo el treinta por ciento hablaba como primera lengua francés … En todas las situaciones revolucionarias, la tecnología que favorece la comunicación social es importante y los rebeldes siempre se las arreglan para hacer buen uso de ella. Movilizar y coordinar exige difundir consignas, para lo cual son imprescindibles los medios de comunicación. Pero son eso, medios, no protagonistas de la rebelión o sustitutos de los propios rebeldes. En el Far West las caravanas las asaltaban los indios, no la señales de humo … Y es que, pese a que casi todo va siendo ya virtual según la propaganda, todavía hay unas cuantas cosas que no hay más remedio que hacer cuerpo a cuerpo: el amor es la principal de ellas , pese a las ventajas higiénicas del sexo en YouTube, l a educación es otra que suele olvidarse, porque sólo un semejante de carne y hueso puede enseñarnos a ser humanos, y la tercera es la revolución . El ejemplo de Libia es el más evidente: Gadafi no dejará el poder porque le bloqueen la página web los audaces internautas y no hay modo de bajarse cazas o bombarderos de las páginas de descarga. Por lo tanto no queda más remedio que coger el fusil y emprender la lucha , rogando entre tanto apoyo aéreo de la OTAN … Ya antes se había visto en Túnez y Egipto que Internet es muy útil para convocar a la gente en tal o cual plaza, pero de nada sirve si los así convocados no están dispuestos a acudir físicamente y arriesgar el pellejo en esos lugares.
Al final hay que dar la cara … y no basta la foto en Facebook.
De que las redes sociales de Internet son muy útiles no puede dudarse: que transformen la realidad hasta el punto de hacer o deshacer gobiernos sin que nadie abandone su consola y que conviertan la revolución en un juego de rol es una solemne majadería.
Como nos enseñó “El mago de Oz”, muchas veces tras los relámpagos y explosiones del brujo con fama de omnipotente sólo hay un hombrecito asustado, sin otro poder que el que le confiere nuestra credulidad: quien quiera conseguir un cerebro, ganarse un corazón o volver a casa, deberá recurrir a su propio esfuerzo y a la colaboración de sus semejantes, igual que siempre.

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